El plató del Congreso

¿Realmente hay diferencias entre un programa de corazón y el congreso de los diputados? Los tiempos están cambiando.

Con la venia de todos ustedes, en este número me gustaría hacer algunos símiles para todos aquellos que con su dedo acusador critican lo que en la actualidad es el opio del pueblo (para muchos): los programas «de cotilleos».

Y es que desde que nuestros diputados, ministros, y candidatos se dedican a cantar se han acercado mucho más a la España de la Esteban, que a la que pretenden vender de literatos y demás.

Por bbysa, hace