¡Adiós, Justicia, adiós!

La justicia (si se da el caso) es lenta. ¿Por qué? Los procuradores y abogados responsabilizan al sistema -trámites y plazos exigidos por la ley-, a los funcionarios -ya sea por el escaso número, o por el escaso interés de alguno de ellos- y a jueces y magistrados. Los funcionarios dicen que la culpa es de los abogados, que no los procuradores, porque retrasan hasta el último momento el cumplimiento de sus obligaciones, molestan preguntando constantemente por su asunto -«si no te he comunicado nada, es que no hay nada nuevo»- y no les dejan trabajar; así como al exceso de asuntos turnados para cada uno, con la falta derivada de medios y personal. Los jueces y secretarios, a la falta de apoyo de personal, exceso de asuntos que le corresponden con las distintas formalidades de cada uno (a lo que se suma la gran variedad y disparidad de temas), plazos que cumplir, guardias… y por supuesto a los abogados.
Ahora el Legislador ha dado con el problema: el justiciable. Él es el auténtico responsable. ¿Si no quisiese reclamar sus derechos! Sí, el ciudadano es «cabezón». ¿Qué es eso de querer justicia para su asunto?

Por bbysa, hace